buen día!
amor y paz, caminante; cuántos caminos que disfrutar.
seamos piedras ligeras, pisando la mar...
seamos piedras ligeras, pisando la mar...
viernes, 11 de enero de 2008
ciau mujer
Por Alonso Monroy
las cuerdas eran sirenas
desde la flecha de plata
hasta la tierra de fuego.
Flores guapas, rojas y amarillas,
sol en la espalda, calor en su corazón,
bella marinera sin capitán.
¿Dónde está su milonga?
¿Dónde está la mar?
las cuerdas eran sirenas
desde la flecha de plata
hasta la tierra de fuego.
Flores guapas, rojas y amarillas,
sol en la espalda, calor en su corazón,
bella marinera sin capitán.
¿Dónde está su milonga?
¿Dónde está la mar?
doncella de altamira
Por Alonso Monroy
Me enamoré de sus ojos de Calafate,
sus girasoles o qué sé yo.
Era en Bariloche, yo amaba a esa doncella,
de esa tierra de fuego, piel roja, barro en el cielo.
olores de Jazmines, y sin serlo.
Azafranes de Altamira
y sonreía.
qué bella dulcinea, su voz me rompía,
me dolía, me movía.
Me enamoré de sus ojos de Calafate,
sus girasoles o qué sé yo.
Era en Bariloche, yo amaba a esa doncella,
de esa tierra de fuego, piel roja, barro en el cielo.
olores de Jazmines, y sin serlo.
Azafranes de Altamira
y sonreía.
qué bella dulcinea, su voz me rompía,
me dolía, me movía.
la gaviota alatriste
Por Alonso Monroy
No sé quien era el capitán,
quizá sólo la gaviota alatriste
que seguía esa estela,
la de aquél buque,
que, lejos de atacar,
sólo quería navegar...
No sé quien era el capitán,
quizá sólo la gaviota alatriste
que seguía esa estela,
la de aquél buque,
que, lejos de atacar,
sólo quería navegar...
lunes, 7 de enero de 2008
Cuando Julieta me calló.
Por Alonso Monroy
No le creí, cristalicé el bosque oscuro,
Sin mechero de luna no era faro, pero sin filo,
Dijo ese señor.
La flaca, sólo bebía negrita con charanda, embrujo
K sin correcto hechizo, embriagan de amor.
Te perdí cuando fui juez y parte, parte de una naranja, mandarin de voz.
La ingrata, solo deseaba ser Marisol,
la niña que nunca escuchó la morena,
su azúcar me derritió.
dragón blanco y peludo,
pero no le escupas, no más baba,
esa déjala al andaluz que andaba de polo en polo,
cual batería cansada,
calla, no más carga,
el que se enoja pierde,
mi comandante susurró.
Todos habemus papa, cúrame teta;
la cuchara, ya andaban en casa,
pero lejos del químico, o doctor?
ese fabuloso que sólo se disfraza,
asesinas mi pasión.
Lejos o cerca porque ya las ahogué,
su titanic, mi nauyaca,
víbora desnuda,
hambrienta de corazón.
quise voltear, rescatar,
sólo lastimé, pero las patas encontraron su twist,
y atrapado en mi sofá,
el de un general que me regaló su wallstreet,
ni su fuerza aerea pudo en anita,
habanera salsa enjaulada con el idiota,
ese grito que tanto me dolió,
pero llegó pedro, pablo y su santo,
el que la mentira me robó.
Bailó la palabra su son,
sin tanto stroke,
pero esa lumbre no encendió,
rómpete cabezas,
ya te armaré cuando sepa tu camino,
el que sólo el tiempo, el de los primarios,
colores con sabor, desvían mi atención.
Si soledad nos lo dijo,
en su amargura, la parcka, Satán y la falsa moral, la que como revólver,
esa mañana, de 23 años,
aún cedió,
encadenada su pasión, jalas peñas, azafranes,
y también requesón.
a vivir amigos, a vivir con el corazón,
caminante cuántos caminos,
piedras ligeras,
amores y desamores,
dolores y alegrías,
besos, amor, peace and love.
sshhhhhhhhhhh......
No le creí, cristalicé el bosque oscuro,
Sin mechero de luna no era faro, pero sin filo,
Dijo ese señor.
La flaca, sólo bebía negrita con charanda, embrujo
K sin correcto hechizo, embriagan de amor.
Te perdí cuando fui juez y parte, parte de una naranja, mandarin de voz.
La ingrata, solo deseaba ser Marisol,
la niña que nunca escuchó la morena,
su azúcar me derritió.
dragón blanco y peludo,
pero no le escupas, no más baba,
esa déjala al andaluz que andaba de polo en polo,
cual batería cansada,
calla, no más carga,
el que se enoja pierde,
mi comandante susurró.
Todos habemus papa, cúrame teta;
la cuchara, ya andaban en casa,
pero lejos del químico, o doctor?
ese fabuloso que sólo se disfraza,
asesinas mi pasión.
Lejos o cerca porque ya las ahogué,
su titanic, mi nauyaca,
víbora desnuda,
hambrienta de corazón.
quise voltear, rescatar,
sólo lastimé, pero las patas encontraron su twist,
y atrapado en mi sofá,
el de un general que me regaló su wallstreet,
ni su fuerza aerea pudo en anita,
habanera salsa enjaulada con el idiota,
ese grito que tanto me dolió,
pero llegó pedro, pablo y su santo,
el que la mentira me robó.
Bailó la palabra su son,
sin tanto stroke,
pero esa lumbre no encendió,
rómpete cabezas,
ya te armaré cuando sepa tu camino,
el que sólo el tiempo, el de los primarios,
colores con sabor, desvían mi atención.
Si soledad nos lo dijo,
en su amargura, la parcka, Satán y la falsa moral, la que como revólver,
esa mañana, de 23 años,
aún cedió,
encadenada su pasión, jalas peñas, azafranes,
y también requesón.
a vivir amigos, a vivir con el corazón,
caminante cuántos caminos,
piedras ligeras,
amores y desamores,
dolores y alegrías,
besos, amor, peace and love.
sshhhhhhhhhhh......
historia de hormigas
Por Alonso Monroy
Había una vez una cocina grande, medio sucia, pero con mucha comida; muy lejos de un pastel enorme, de 5 pisos, mucha crema, mucha fresa y poco pan.
En esa misma cocina grande, grande, lejos, aunque no quisieran, lejos, más o menos debajo del fregadero, en lo más puerco, donde siempre caen los restos de comida ya masticada, ya sucia, ya mordida, pero al fin comida, vivían un grupo pequeño de hormigas que fueron las que descubrieron esa cocina, hace ya muchos, muchos años, miles en realidad.
En el sucio fregadero, vivían más o menos 150 hormigas humildes, de 8 familias, y digo humildes porque no tenían que comer, vivían luchando por sobrevivir con lo poco del pastel: las migajitas que caían desde arriba, arriba donde vivían hormigas muy poderosas, demasiado, y es que ellas controlaban ese pastel, el de crema y fresa.
Estas hormigas de la repisa alta, no les dejaban, a las hormigas del fregadero puerco llegar al pastel, porque sólo lo querían para ellos, ellos ya eran amigos y entre ellos comían mucho pastel, allá arriba, en la última repisa.
Así pasaron los años y los años, las hormigas debajo del fregadero comenzaron a tener mucha hambre, pero como ellas CONOCÍAN el lugar, en serio la conocían, con lo bueno y malo del fregadero, pues sabían que era un lugar bello para vivir, aunque no cayeran muchas migajas, de esas hormigas poderosas que a nadie le querían dar, muy golosas, muy golosas.
Un día, como la tubería estaba tan rota, vieja y desgastada, agua y agua empezó a caer creando una enorme inundación en el piso, un charcote.
Ahí, las hormigas humildes lucharon y lucharon por sobrevivir,
horas y horas de pelear contra el agua que caía de esa tubería,
tubería que podría estar en grandes condiciones si los de la repisa, las hormigas poderosas, no comieran tanto y tanto, y alguna vez, hubieran bajado a conocer, a conversar con las hormigas humildes, pues entenderían que había que llamar a alguien, o entre todos, como hermanos hormigas ayudarnos, para que todos vivamos mejor, en una cocina, todos con un poquito de comida, para que todos vivan en esa bella, bella cocina.
El problema fue, que con la inundación, y como las hormigas del pastel ni se preocuparon por bajar...
poco a poco, las hormigas humildes del fregadero comenzaron a morir, una a una.
Pero como eran tan sabias, por conocedoras,
con las pocas migajas que les caían, supieron repartírselas entre cuates, como hermanos hormigas,
del mismo color y la misma sangre, y porque entendían
que no puedes dejar morir a tu hermano hormiga, porque es tu hermano.
No como las hormigas poderosas, que estaban tan divertidas cerca del pastel que ni les interesaba bajar a ver como estaban las demás hormigas del fregadero.
El problema no es en si la hormiga, de arriba o abajo,
las hormigas quieren comer, pero las hormigas humildes se entienden unas a otras, porque saben lo que se siente no comer, lo feo que es no comer, por eso,
ahora, con lo poco que les quedó que cayó de arriba,
pues lo dividieron bien cada una un cachito,
no como las hormigas poderosas
que hasta entre ellas mismas se peleaban ese jugosos pastel de crema y fresa.
Aún no sabemos que pasará con las hormigas del fregadero, porque el sistema que rige este centenario,
ese en el que te adaptas como puedes, o como te dejan, porque si no, no comes nada...
pues, las hormigas humildes del fregadero, se mueren de hambre…
Pues no todas las hormigas se ayudan o que?
Por qué no bajamos al fregadero, se los limpiamos y de paso LES APRENDEMOS.
SI LES APRENDEMOS, la tubería sanará, y todos viviremos felices para siempre,
ni hormigas que de tanto coraje, alcanzaron subir, y una vez que probaron el pastel de fresa y crema ya no quisieron darle a su hermana hormiga del fregadero, ni, ni, las hormigas de esa alta repisa, que no les importaba nada y es que así como debajo del fregadero, si uno se movía más, por el basurero, detrás del refri, detrás de la alacena, escondidas, no sólo vivian 150 hormigas humildes, sino había ya casi 70 millones de estas,
que ya estaban cansadas de comer tan poco, y además los restos…
ni la crema, ni la fresa, que francamente sabe bien, pero
que sea de todos…no?
ojalá....
Había una vez una cocina grande, medio sucia, pero con mucha comida; muy lejos de un pastel enorme, de 5 pisos, mucha crema, mucha fresa y poco pan.
En esa misma cocina grande, grande, lejos, aunque no quisieran, lejos, más o menos debajo del fregadero, en lo más puerco, donde siempre caen los restos de comida ya masticada, ya sucia, ya mordida, pero al fin comida, vivían un grupo pequeño de hormigas que fueron las que descubrieron esa cocina, hace ya muchos, muchos años, miles en realidad.
En el sucio fregadero, vivían más o menos 150 hormigas humildes, de 8 familias, y digo humildes porque no tenían que comer, vivían luchando por sobrevivir con lo poco del pastel: las migajitas que caían desde arriba, arriba donde vivían hormigas muy poderosas, demasiado, y es que ellas controlaban ese pastel, el de crema y fresa.
Estas hormigas de la repisa alta, no les dejaban, a las hormigas del fregadero puerco llegar al pastel, porque sólo lo querían para ellos, ellos ya eran amigos y entre ellos comían mucho pastel, allá arriba, en la última repisa.
Así pasaron los años y los años, las hormigas debajo del fregadero comenzaron a tener mucha hambre, pero como ellas CONOCÍAN el lugar, en serio la conocían, con lo bueno y malo del fregadero, pues sabían que era un lugar bello para vivir, aunque no cayeran muchas migajas, de esas hormigas poderosas que a nadie le querían dar, muy golosas, muy golosas.
Un día, como la tubería estaba tan rota, vieja y desgastada, agua y agua empezó a caer creando una enorme inundación en el piso, un charcote.
Ahí, las hormigas humildes lucharon y lucharon por sobrevivir,
horas y horas de pelear contra el agua que caía de esa tubería,
tubería que podría estar en grandes condiciones si los de la repisa, las hormigas poderosas, no comieran tanto y tanto, y alguna vez, hubieran bajado a conocer, a conversar con las hormigas humildes, pues entenderían que había que llamar a alguien, o entre todos, como hermanos hormigas ayudarnos, para que todos vivamos mejor, en una cocina, todos con un poquito de comida, para que todos vivan en esa bella, bella cocina.
El problema fue, que con la inundación, y como las hormigas del pastel ni se preocuparon por bajar...
poco a poco, las hormigas humildes del fregadero comenzaron a morir, una a una.
Pero como eran tan sabias, por conocedoras,
con las pocas migajas que les caían, supieron repartírselas entre cuates, como hermanos hormigas,
del mismo color y la misma sangre, y porque entendían
que no puedes dejar morir a tu hermano hormiga, porque es tu hermano.
No como las hormigas poderosas, que estaban tan divertidas cerca del pastel que ni les interesaba bajar a ver como estaban las demás hormigas del fregadero.
El problema no es en si la hormiga, de arriba o abajo,
las hormigas quieren comer, pero las hormigas humildes se entienden unas a otras, porque saben lo que se siente no comer, lo feo que es no comer, por eso,
ahora, con lo poco que les quedó que cayó de arriba,
pues lo dividieron bien cada una un cachito,
no como las hormigas poderosas
que hasta entre ellas mismas se peleaban ese jugosos pastel de crema y fresa.
Aún no sabemos que pasará con las hormigas del fregadero, porque el sistema que rige este centenario,
ese en el que te adaptas como puedes, o como te dejan, porque si no, no comes nada...
pues, las hormigas humildes del fregadero, se mueren de hambre…
Pues no todas las hormigas se ayudan o que?
Por qué no bajamos al fregadero, se los limpiamos y de paso LES APRENDEMOS.
SI LES APRENDEMOS, la tubería sanará, y todos viviremos felices para siempre,
ni hormigas que de tanto coraje, alcanzaron subir, y una vez que probaron el pastel de fresa y crema ya no quisieron darle a su hermana hormiga del fregadero, ni, ni, las hormigas de esa alta repisa, que no les importaba nada y es que así como debajo del fregadero, si uno se movía más, por el basurero, detrás del refri, detrás de la alacena, escondidas, no sólo vivian 150 hormigas humildes, sino había ya casi 70 millones de estas,
que ya estaban cansadas de comer tan poco, y además los restos…
ni la crema, ni la fresa, que francamente sabe bien, pero
que sea de todos…no?
ojalá....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
deja una nota
- metáfora
- pues esta web es de piratas timidos, o de todos. Escribir, escribir es la pasión, transmitir, comunicar, sentir. write...indiana jones? sor juanas? shakespeare? fridas? lennon y sus submarinos amarillos? paul? de wonder years? pennylane? En fin, deja una nota, de cualquier tipo, formemos una metáfora viva.
by-lon-go
--la tierra, E.T phone home.
Es casa, keep it safe/
and dont worry, be hippie<
Es casa, keep it safe/
and dont worry, be hippie<